El
movimiento es la principal capacidad y característica de los seres vivos. Se
manifiesta a través de la conducta motriz y gracias al mismo podemos
interactuar con las demás personas, objetos y cosas. La
actividad muscular se realiza gracias a la transformación de impulsos nerviosos
en energía mecánica que se exterioriza en una fuerza o bien en movimientos,
correspondientes tanto a la vida vegetativa como a la vida de relación de un
organismo. Todo este posible repertorio de movimiento se clasifica en tres
categorías:
Movimiento
reflejo
Comportamiento
motor involuntario y no consciente, caracterizado por su alta
velocidad
de ejecución.
Son
innatos en los individuos.
Ante
un estímulo concreto se produce una respuesta concreta.
Se
origina en la médula espinal.
Están
privadas de intencionalidad respondiendo a estímulos que permanecen
fuera
del control de la voluntad.
Movimientos
voluntarios
Se origina y realiza de una manera consciente y
voluntaria por el individuo.
Persigue una intencionalidad educativa.
Movimientos conscientes y no innatos que pueden
volverse automatizados,
pero que siempre pueden ser controlados y
modificados de manera consciente.
Conjunto de coordinaciones musculares complejos.
Actividad del córtex cerebral.
Movimiento
automático
Se realiza de una manera inconsciente.
Hay dos tipos de movimientos:
Innatos en el individuo y sobre los cuales no se
tiene un control absoluto.
Consecuencia de la
repetición de movimientos que se transforman en hábito.